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La vuelta al cole

Preparados…Listos…¡Ya!

¿Son positivas las respuestas conductuales y anímicas ante el regreso al colegio o por el contrario los/as pequeños/as manifiestan antipatía o bloqueo?, ¿estas conductas y emociones se originan por la experiencia extraída del año anterior o por el deseo de que verano sea una estación eterna?

Introducción.

Comenzar un nuevo curso supone un reto, una nueva experiencia, para los/as niños/as. Muchos/as de ellos/as muestran una actitud positiva ante dicho acontecimiento, otros/as sin embargo, manifiestan un comportamiento negativo y frustrante conforme el día se acerca.

Es evidente que los/as pequeños/as disfrutan muchísimo de su período vacacional; van a la playa, ven a sus amigos/as fuera del contexto “hacer deberes”, “tener un examen”, “recoger las notas”, no tienen una hora estipulada para levantarse; ¡no hay que madrugar!, pasan el día dejando volar su imaginación, dedicando a las tareas pendientes un tiempo inferior al requerido en períodos lectivos. Podríamos decir, resumidamente, que su rango de responsabilidad disminuye en este período.

Esta es una de las posibles razones por las que los/as niños/as no muestren un claro deseo de regresar a la escuela.

¿Cómo incentivarlo?

Bien es sabido que desde que el niño nace hasta que alcanza la edad de doce años  el papel desempeñado por los papás es elemental. Al inicio son sumamente dependientes y, con el paso de los años,  los papás van incentivando la autonomía de los/as pequeños/as hasta que la intervención de los mismos es realmente gratificante, pero no necesaria.

La idea que hemos conservado durante años sobre la escuela ha estado estrechamente vinculada con el hecho de que nuestro tiempo habría de ser invertido en estudiar, atender en clase, hacer exámenes… Es decir, no se ha incentivado el carácter positivo que de este hecho se deriva: son nuevos conocimientos los que nos llevaremos a casa, nuevos amigos/as que podremos conocer, nuestro interés podrá verse acrecentado por asignaturas que anteriormente no nos gustaban en exceso…

 La cosecha más grande del mundo.

Hay un precioso cuento donde un papá y su hijo conversan mientras el pequeño le ayuda a recoger los frutos del pequeño terreno que poseían. El papá, que nota a su pequeño triste y pensativo le pregunta que qué le ocurre, a lo que éste responde:

-Quiero quedarme toda la vida aquí contigo papá; recogiendo frutos, regándolos cada día, usando el tractor… El colegio no me gusta. No paro de estudiar para sacar buenas notas un año y otro y otro… estoy cansado-

El papá lo mira, le sonríe con una dulzura deslumbrante y le responde:

-¿No te das cuenta que lo que estás haciendo al ir al cole es cultivar tu propio terreno?  El ser humano, posee un pequeño campo interior que ha de regar y sembrar cada día. Bien es cierto que el tiempo de cosecha puede hacerse largo pero cuando llega la recolecta, los frutos extraídos son inmensamente grandes y hermosos. Te queda mucho por aprender mi niño, aún eres bien chiquito, pero cuando pasen los años descubrirás, que ese tiempo que dedicas a estudiar y aprender tendrá una gran recompensa, y será tan linda e inmensa que no podrá compararse con este, nuestro pequeño terreno, ni con ningún otro-.

El colegio es una grandísima fuente de ingresos que nos ayudará a ser capaces de desenvolvernos de un modo totalmente autónomo cuando seamos mayores de edad. Justo en este momento se tendrá la libertad y madurez suficiente para decidir si comenzamos a trabajar o deseamos completar la formación. Pero para llegar a este punto hemos de esforzarnos con anterioridad.

Conclusión.

Hemos de potenciar en los/as niños/as la ilusión por comenzar un nuevo curso, pues esos meses que comprenden el período lectivo son aquellos que le ayudarán a ser el/la pequeño/a gran hombre/mujer del mañana.

La vida necesita de lecciones; enseñanzas aportadas en el hogar, acogidas de las experiencias vividas y recogidas en la escuela tras años de estudio, aprendizaje, lindas amistades e inconmensurables conocimientos adquiridos.

Aprender es una de las suertes más plenas que posee el ser humano. Ayudemos a los/as pequeños/as a entender este enunciado y su comienzo en la escuela cada año será más deseado y más productivo.

Centro Meraki desea a todos los/as niños/as  que la vuelta al cole la reciban con gran amor y que este nuevo curso les llene de lindos aprendizajes y experiencias.